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Colonoscopía: un procedimiento seguro, cómodo y clave para tu salud

La colonoscopía tiene fama de ser un estudio incómodo o temido, pero la realidad es distinta: es un procedimiento seguro, se realiza bajo sedación y es la herramienta más efectiva para prevenir el cáncer colorrectal.

Dr. Fernando Quiroz Compeán8 min de lectura

¿Qué es la colonoscopía?

La colonoscopía es un procedimiento que permite revisar directamente el interior del colon (intestino grueso) y, en la mayoría de los casos, la parte final del intestino delgado. Se utiliza un colonoscopio: un tubo flexible con una cámara de alta definición, que permite ver la mucosa intestinal con un nivel de detalle que ningún otro estudio de imagen alcanza.

No es solamente un estudio diagnóstico: durante la misma colonoscopía se pueden tomar biopsias y quitar pólipos (lesiones premalignas) antes de que tengan oportunidad de convertirse en cáncer. Por eso se considera una herramienta de prevención, no solo de detección.

Se realiza bajo sedación: no vas a sentir dolor

Uno de los principales miedos de mis pacientes es el dolor. La colonoscopía se realiza bajo sedación, administrada por el servicio de anestesiología con monitorización cardiovascular continua durante todo el estudio. Esto significa que estarás dormido, no vas a sentir el procedimiento y en la mayoría de los casos no lo vas a recordar.

El estudio suele durar entre 20 y 40 minutos. Al terminar, permaneces en observación un rato breve mientras se retira el efecto de la sedación, y el mismo día puedes irte a casa acompañado. No es un procedimiento que se sienta, y no requiere hospitalización.

Es un procedimiento seguro: las complicaciones son poco frecuentes

La colonoscopía es un procedimiento con un perfil de seguridad muy favorable cuando se realiza con equipo adecuado y por personal capacitado. Las complicaciones serias son poco frecuentes, y es importante que sepas algo que tranquiliza a la mayoría de mis pacientes:

Cuando llega a presentarse una complicación —por ejemplo, un sangrado leve después de quitar un pólipo— en la gran mayoría de los casos se identifica y se resuelve en el mismo momento del procedimiento, usando las mismas herramientas endoscópicas (clips, cauterio, inyección), sin necesidad de cirugía ni de un segundo procedimiento. El estudio se hace precisamente con la capacidad de tratar lo que se va encontrando, en tiempo real.

Como en cualquier procedimiento médico, existen riesgos que se discuten de forma individual antes del estudio, y que se minimizan con una buena preparación intestinal y una historia clínica completa (medicamentos, anticoagulantes, enfermedades crónicas).

Su verdadero valor: detectar y quitar lesiones premalignas a tiempo

La mayoría de los cánceres de colon se originan a partir de pólipos: lesiones benignas que, con el tiempo (generalmente varios años), pueden transformarse en cáncer. La colonoscopía permite encontrar esos pólipos antes de que se vuelvan cáncer y quitarlos ahí mismo, en el momento del estudio.

Esto es lo que hace que la colonoscopía sea distinta a cualquier otro estudio de tamizaje: no solo detecta cáncer en etapa temprana, sino que puede evitar que el cáncer llegue a desarrollarse. Es, hasta ahora, el único método de detección que también actúa como tratamiento preventivo en el mismo momento.

¿Por qué es tan importante el tamizaje?

El cáncer colorrectal, en sus etapas iniciales y durante la fase de pólipo, casi nunca da síntomas. Cuando aparecen síntomas como sangrado, cambios en el hábito intestinal o pérdida de peso, la enfermedad puede estar en una etapa más avanzada. Por eso el tamizaje no espera a que haya síntomas: se hace de forma preventiva, en personas sanas, a partir de cierta edad.

Se recomienda realizar una colonoscopía de tamizaje a partir de los 45 años en personas sin factores de riesgo adicionales. En quienes tienen un familiar de primer grado con antecedente de cáncer colorrectal o pólipos avanzados, el tamizaje debe iniciar 10 años antes de la edad en que se diagnosticó al familiar, o a los 40 años, lo que ocurra primero.

Quiero profundizar en esto porque es, quizás, la parte más importante de todo el tema: te invito a leer el artículo específico sobre cáncer colorrectal y por qué la detección oportuna salva vidas.

¿Cómo me preparo?

La preparación consiste en una dieta baja en residuo los días previos y la toma de un laxante que limpia el colon, siguiendo horarios específicos que te indicaré por escrito. Una preparación adecuada es clave para que el estudio sea completo y confiable. Si tomas anticoagulantes, tienes diabetes o alguna enfermedad crónica, avísame para ajustar tu preparación de forma individual.

¿Es momento de tu colonoscopía de tamizaje?

Escríbeme por WhatsApp al consultorio de tu preferencia y te explico cómo agendar tu estudio y prepararte.